sábado, 11 de enero de 2020

Ob-sesión




Al parecer voy a morir pronto.
Casi antes de tiempo.

No me cuido, no soy capaz de hacer vida sana, así que no llegaré mucho más allá de la edad de jubilación. En el peor de los casos, no muy lejos de la de prejubilación.

Según mis cálculos, a este ritmo, me quedaran unos 15 o 20 años de vida, como mucho.

Lo peor es que no me importa.

Me preocupa mucho más, como me recuerden los que comparten reflejo en mi espejo.

Tengo un espejo y un lápiz que me regalaron, los llevo envueltos en muchas letras, para que no se rompan o se me pierdan.

Las noches que puedo los desenvuelvo, y me miro al espejo de vez en cuando, mientras escribo tonterías que no llevan a ninguna parte, y sonrío, son-río mucho, veo muchas pupilas que me quieren, que no me olvidan.

Alguna vez, cuando aprieta mucho el frio, he pensado en vender mis paginas garabateadas desde cualquiera de mis esquinas, incluso desde alguna carpa en alguna feria.

“--¡Leeetras!-- --¡¡Veeendo leetras!!-- --¡¡¡Muuuy Báratas!!!--”

Pero nunca soy capaz de elegir, no tienen precio.

Son solo recuerdos destinados al olvido.

Al parecer no voy a vivir mucho, pero espero dejar muchos y buenos recuerdos y reflejos, en tu espejo.

Veo un tren a lo lejos,
te encontraré rayo.

lunes, 8 de julio de 2019

¡Buenas paisana!
¡Bonito Pueblo!

Soy un viajero que busca trabajo par ganarse el sustento, y si se puede, alojamiento,
tampoco estaría mal juntar algún recurso para seguir viaje.
Y conocer más gente.

Tengo buena conversación, buen beber si lo hay, y no me asusta ninguna tarea, estoy a la hora que se me cita, he intento cumplir lo encomendado.

Soy poeta de historias y vagabundo.
No tengo nombre.

Veo un tren al lo lejos
Te encontraré rayo.

martes, 4 de abril de 2017

Silencios Rotos

Desde mi esquina, desde todas las esquinas en donde me aposento para observar el ir y el venir de gentes he comprobado que la vida es una sucesión de silencios.

Hubo un tiempo, hace mucho tiempo y esfuerzo, en el que creí que vivimos momento a momento, pero ahora ya no,

Somos el producto de "Silencios Rotos", sin voz, sin sentido de porque el grito, adormecidos entres melodías ajenas.

En navidades llevamos en la cara una sonrisa de canción altruista temporal....

Continuará.

sábado, 20 de julio de 2013

Noche sin luna

[De Internet]

Hay tantos días en los que las horas son largas, llenas de rostros con miradas presas de horizontes de indiferencia, otros en los que los segundos son eternos hasta que alguna de ellas, compasiva, evitando siempre mis ojos, regala pedazos rotos de tiempo, que suenan vacíos en su rebote, dentro de la caja de latón, (con el nombre impreso de "La Voluntad"), que acompaña la montaña de papeles pintados de mis letras, que pongo de cebo, para que cuando me doy la vuelta, los niños que ya no están en este populoso barrio, los roben, bajo la luna que los alumbra.
 
Hay tantos día de horas largas, que cuando llega ese día en el que todas las horas son mías, acabo odiándome, nunca he podido soportar mi compañía.
 
Hay otros días acompasados, lejos de mi, días de contemplar sin bajar la vista, las miradas que pasan por mi esquina, las presas, las perdidas, las vanidosas, las vivas, las que dejaron de brillar hace tiempo, las que me miran sin mirarme al pasar los otros días.

De año en año hay otros días.
 
Pero hay que sacrificar tantos días de horas largas para juntar dos acompasados, que prefiero esperar esa luna en la que algún niño me robe la pintura de mis letras, en horas largas que esperan esa mirada todos los días.
 
Hay tantos días de horas largas, que me faltan siempre los días para contarlas.