sábado, 24 de noviembre de 2012

Hablando con dios y conmigo, del destino.


Casi medio siglo para reconocerme ignorante, medio siglo buscando en un reflejo, buscándote en mi mirada.
 
Y tu, siempre mirando más allá.
 
Ahora los mapas de mi rostro ya no me engañan, después de medio siglo ya no te busco. No has estado en cicatrices ni arrugas, ahora, ya no busco el llavero del destino, te he escondido por algún lado.

[Entre dientes susurro]
- (Esperas mi alma encarcelada en vano)

[Alguien toca mi hombro por fin, después de tanto tiempo]

-Amigo poeta, otra vez divagando?

[Entre dientes susurro]
- (Hablando con dios y conmigo del destino)

[Le contesto]

- Si me pagas un café te lo cuento, con una sopa te lo recito, con un postre, lo leemos en voz alta por dentro.

Otra vez solo frente al espejo, caliento mis manos con la taza, doy un sorbo y exclamo.

- !Gracias mecenas, te espero otro día!

Tomo en mi mano la pluma, despliego y plancho una servilleta sobre la mesa, y escribo...

Las doce y media y solo un café, triste destino.

viernes, 22 de junio de 2012

Juegos de palabras


¡Que disparate!

disparaté ya, colega, la tienes a huevo.
disparaté ya, te lo mereces, te envío un beso,
disparaté y muere, maldito.

dispara Té, con una nube de leche, por favor.

(dispara)Te tras DIS(parate), 37 disparates escodidos, emboscados.

A veces encuentro alguien que juega conmigo a cambiar las letras de las palabras, como hacia de niño, aunque entonces las palabras eran nombres de chica, más tarde, en alguna ocasión he jugado debajo de algún paragüas.

Veo un tren a lo lejos
Te encontrare rayo

miércoles, 23 de mayo de 2012

Ven, triste me decías...

Hoy la he visto, paseando despacio, con la misma melena de hace... tantos años, caminaba con paso firme como siempre, sola como siempre.
La he visto, desde esta esquina, cinco, no seis veces desde entonces.
Hoy me he fijado en ella gracias al repiqueteo de una moneda al caer en mi bandeja, ella destacaba en el reflejo del metal.
Nunca me ha reconocido, ni siquiera se ha fijado en mi, no creo ni que me haya mirado nunca, pero yo la he visto siempre que ha pasado por aquí, desde mi esquina.
Es cierto que he cambiado mucho y aun así, recuerdo sus últimas lágrimas.
su último, “ven, estoy sola en casa".
Su cuerpo era lo único que compartíamos, y lo hicimos durante casi dos años.
quise llegar hasta ella, pero no me dejo bucear en sus sentimientos, éramos tan jóvenes..., sigue sola como yo...
Aquellos “Ven”, me llevaban en un ascensor vacío hasta un quinto piso, me llevaban a su aroma, a lenguas colgadas entre estrellas, a manos acariciando telas, al tacto de piel de lunas, de martes y de venus, a suspiros...
Despues me llevaban siempre al mismo ascensor vacio, esta vez desde el quinto hacia abajo.

Recuerdo en mi voz, “me voy, lo siento”, desde una cabina.
Recuerdo tu tristeza..., tus ven...
Hoy te he visto, y como siempre he esperado oirte decir “ven”, como aquella última vez.


Quizá algún día, me vuelvas a decir..., "Ven", a mí...

Veo un tren a lo lejos.
Te encontraré, Rayo

domingo, 10 de julio de 2011

Llamando a las puertas del cielo.

Antes de volverme gris,
cuando siempre dormía en la misma cama,
Mucho antes de que me alcanzara un rayo a traición...
Tuve un nombre, que casi ya he olvidado.
A veces lo oigo pronunciar, pero nunca es para mi,
sonrío, cuando veo que se llama como yo un niño,
o un perro.
Nunca me gustó demasiado para niña,
(es que luego crecen),
pero cada uno es cada uno.
Daría lo que me queda de vida,
por que alguien me llamara por mi nombre,
en cualquier esquina.

Ahora siempre respondo bajando la mirada,
cuando me llaman vagabundo.

Se acabo la Peli, 2 horas calentito, sentado en una butaca, sin que nadie te moleste, 2 horas reflexionando sobre el sentido de la vida, entre palomitas, 2 horas en las que el gris se detiene, 2 horas llamando a las puertas del cielo.

Esa bala da, debería haber sido para mi.




Dos horas en una cocina que mira a cielo.
Con un lapíz.
Mañana, ya veremos.

Veo un tren a lo lejos.
Te encontrare, Rayo